domingo, 21 de junio de 2020

El Tiempo Cósmico.
La Evolución.

 ¿Qué es la Antropología Filosófica ? - (MARTHA BARDADO)
 Para el adulto es apenas un suspiro. Es decir que la percepción del tiempo es relativa, es subjetiva. Si a mí me dicen entonces que el hombre, como especie, tiene alrededor de un millón de años, me parece muchísimo tiempo. ¡Cuánto hace que anda el hombre por el mundo! Ya no le debe quedar mucho más. Ya hemos alcanzado la cúspide del progreso. ¡Que vieja es la humanidad! Pero en cambio, si ubicamos la vida de este " viejo " en el contexto total de la vida del universo, la perspectiva cambia totalmente.
  El hombre aparece aquí como producto de la Evolución. Una evolución que no es arbitraria ni caprichosa, sino que tiene un sentido dado por la fuerza que la rige: el Espíritu. Este no es algo extraño a la materia sino que arranca de ella.
 En nuestro planeta " sabemos con certeza que la materia del cosmos se ha hecho viva y consciente".
 Es la misma idea que encontramos en Reeves: " La historia del cosmos es la historia de la materia que se despierta”.
 (por ejemplo, no pudo explicar como se da el paso de la materia a la vida, de la vida a la inteligencia, de la inteligencia al espíritu), tuvo una intuición valiosa que como sabemos provocó grandes disputas y escándalos, pues se pensaba y se pensó durante mucho tiempo que aceptar la evolución significaba negar la creación divina. Las actitudes con respecto a la evolución pueden sintetizarse en estas dos anécdotas: aunque lejano, con el mono, era una afrenta”.

 La otra actitud se refleja en una frase atribuida a Broca, famoso científico del siglo XIX que se dedicó especialmente al campo de la Antropología: "Prefiero ser un mono transformado y no un hijo degenerado de Adán”.

La Ciencia y la Fe, Hoy: Hoy afortunadamente, ya no se piensa que aceptar la evolución signifique atentar contra las creencias religiosas. La ciencia y la teología contemporáneas no se contradicen en absoluto. Una lectura adulta de la Biblia es perfectamente compatible con los datos que nos ofrece la Ciencia. Lo que pasa es que el lenguaje que usa el autor bíblico es un lenguaje de imágenes, de metáforas, incluso muchas veces acude a leyendas que estaban en boga en esa época en los pueblos orientales para explicar un mensaje muy profundo y nuevo. Lo malo fue que nosotros nos quedamos en el relato, en la leyenda, en Adán y Eva, en la serpiente, en el Paraíso, Caín, Abel, etc., y nos olvidamos del mensaje.
Lo incompatible con la ciencia es el relato, la leyenda, pero eso es justamente lo accesorio en la Biblia.
 Lo fundamental es el mensaje que quiere transmitir, y éste es perfectamente compatible con la ciencia.

El Hombre No Es Lo Opuesto A La Naturaleza

 Lo importante para mí de esta ubicación en el tiempo y de la consiguiente comprensión de la evolución es que ahora el hombre ya no aparece como " opuesto ", como totalmente diferente a los demás seres, separado de ellos por una especie de aura de superioridad, sino que más bien aparece como su culminación puesto que en él se hace visible el Espíritu. Espíritu que se hace visible pero que ya estaba presente antes, desde los orígenes de la Materia, sólo que sin alcanzar el umbral necesario para ser percibido. El hombre es pues culminación que emerge de aquello a lo cual culmina, es decir, el hombre es parte del mundo natural. Como había visto Darwin, el hombre esta ligado al animal, pero lo que él no pudo advertir fue que el Espíritu está presente desde el comienzo. Ya no hay saltos inexplicables en el paso de la Materia a la Vida, de la Vida a la Inteligencia, de la inteligencia al Espíritu.

Hay en cambio una concentración o acumulación que en un momento determinado se hace perceptible.
 Quiere decir que también el Tiempo, como antes el Espacio, nos da una lección de humildad, nos creíamos los reyes de la creación, nos resistíamos a admitir que proveníamos del mono. Pero al tomar conciencia de su origen, al aceptarse como parte del mundo natural, el hombre de alguna manera empieza a reconciliarse con la naturaleza. En realidad no se hace mas que admitir a través de la razón lo que la maravillosa simplicidad de San Francisco de Asís había intuido cuando hablaba del hermano sol, el hermano lobo, la hermana luna... Hoy se admite que el hombre no es el único ser inteligente. Hay animales que tienen un grado de inteligencia sumamente elevado. No es tampoco el único ser capaz de sentir afectos. Los ejemplos del amor entre los animales abundan, como así también los de fidelidad, heroísmo. No es por cierto el único ser noble.

 Ningún animal salvaje mata excepto para comer o para defenderse, NINGUNO LO HACE POR DEPORTE. El hombre si. Admitir que el hombre no es tan superior, sino tan solo diferente de los demás seres del planeta, lo re-ubica en el mundo de la naturaleza. Lo va preparando para la Tierra Nueva que anuncia la Biblia, en la que la naturaleza se reconcilia totalmente consigo misma.